La Tierra Santa, cuna del cristianismo, se preparaba el viernes para celebrar la Navidad en el corazón de una región en luto por la matanza y el éxodo de cristianos de Irak y supeditada, una vez más, al estancamiento del conflicto israelo-palestino.
En la ciudad palestina de Belén, el patriarca latino de Jerusalén, monseñor Fuad Twal, presidirá a partir de las 21H00 GMT la tradicional misa de medianoche en la iglesia de Santa Catalina, al lado de la basílica de la Natividad, en presencia del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas.








